Alcalá del Júcar es uno de los pueblos más espectaculares y pintorescos de la provincia de Albacete; su situación y el excepcional paisaje que forma la hoz del Júcar, hacen que en cuanto aparece ante nuestros ojos, sintamos la necesidad de detener la marcha para poderlo contemplar en toda su grandiosidad.

Sus casas de arquitectura popular, excavadas en la montaña, se adaptan al terreno en calles estrechas y empinadas, trepando hacia el Castillo que se asoma a la hoz que forma a sus pies el río.

Sus habitantes se dedican principalmente a la agricultura, ganadería y en los últimos 12 años se ha desarrollado una importante infraestructura turística, debido al auge del turismo rural, propiciada por la belleza natural de Alcalá y de su entorno, unido a su cercanía tanto a Levante (Valencia, Alicante y Murcia), al centro como Madrid, o a la propia capital de la provincia Albacete.